La semana pasada vivimos un momento muy especial para nuestra empresa: Torrons i Mel Alemany recibió el Premio Internacionalización 2025 en el marco del Aparador del Food Retail de Catalunya, celebrado en el Recinto Modernista de Sant Pau de Barcelona. Un reconocimiento que nos llena de orgullo y que pone en valor nuestra manera de entender la internacionalización: con perseverancia, creatividad y una apuesta constante por la calidad.
El acto, que reunió a cerca de 400 profesionales del sector alimentario, situó el foco en el papel del clúster como motor de innovación y competitividad. En esta edición, el jurado quiso destacar nuestra capacidad para convertir retos globales en oportunidades, proyectando la dulzura catalana en mercados de todo el mundo.
Nuestra presencia internacional ya se extiende a trece países y cuatro continentes, fruto de una estrategia que combina tradición, innovación y una actitud persistentemente positiva ante los desafíos.

Al recoger el premio, nuestro gerente, Ferran Alemany, recordó que “el camino de la exportación es una carrera de fondo: hay que trabajar, ser perseverante y tener bastante creatividad. Y si lo hacemos con la energía de la miel, llegaremos lejos”.
Este espíritu nos ha guiado en la creación de una red internacional sólida y en una proyección exterior que combina artesanía, autenticidad e innovación. Hemos convertido nuestra identidad en un activo estratégico de alto valor global.
Durante los últimos años hemos participado en ferias internacionales como Alimentaria Barcelona y el Salón Gourmets de Madrid, que nos han permitido abrir puertas en mercados como el estadounidense o el coreano. Ante obstáculos como los aranceles de la administración Trump, optamos por reinventarnos: desarrollando productos específicos para nuevos públicos, como la miel con polen, jalea real y própolis, o los vinagres endulzados con miel, que han recibido una excelente acogida en Corea del Sur.
El Premio Internacionalización 2025 se suma al Premio Innovación 2022, un doble reconocimiento que refuerza nuestro compromiso con la creatividad, la sostenibilidad y el crecimiento compartido. Siempre hemos apostado por participar activamente en los proyectos del Clúster Food Retail de Catalunya, con quien compartimos valores y una visión de futuro para el sector agroalimentario catalán.
Desde nuestro pequeño pueblo de poco más de 400 habitantes, hemos aprendido que la internacionalización no depende del tamaño, sino de la actitud. Tal como destacó Ferran Alemany: “Si ponemos nuestra energía y nuestra miel, podemos llegar muy lejos”.
La semana pasada volvimos a confirmar esta convicción: que la combinación de tradición, calidad y visión global puede llevar la dulzura de Os de Balaguer a miles de hogares de todo el mundo.